La Audiencia Provincial de Burgos ha dictaminado que la responsabilidad por los daños ocasionados en una gasolinera tras la retirada de un vehículo con la manguera de repostaje aún enganchada debe repartirse a partes iguales entre el conductor y el establecimiento.
Culpa compartida: negligencia del cliente y falta de control del personal
El incidente ocurrió en una gasolinera con servicio asistido. El conductor, tras repostar, dejó el dinero en el mostrador y se marchó sin esperar a que el empleado finalizara el servicio ni verificar que la manguera había sido retirada. Esto provocó la rotura del surtidor y otros daños en la estación de servicio.
Inicialmente, un juzgado desestimó la demanda de la propietaria de la gasolinera contra el conductor, al considerar que la responsabilidad recaía totalmente en el establecimiento. Sin embargo, la Audiencia Provincial revocó esta decisión al concluir que ambos actuaron de manera negligente.
Por un lado, el establecimiento falló en su obligación de controlar diligentemente el proceso de repostaje hasta su conclusión. Al tratarse de un servicio asistido, el personal debía asegurarse de retirar la manguera antes de que el cliente se marchara. Por otro lado, el conductor tampoco tomó las mínimas precauciones al no comprobar si el repostaje había finalizado antes de arrancar el coche.
Reparto de responsabilidad y reducción de la indemnización
Dado que no se pudo determinar cuál de las dos negligencias tuvo mayor impacto en el incidente, la Audiencia estableció un reparto equitativo de la culpa. Como resultado, la indemnización que debía pagar el conductor a la gasolinera se redujo en un 50%.
Esta sentencia destaca la importancia de la diligencia tanto por parte de los clientes como de los empleados de gasolineras con servicio asistido, ya que la falta de atención de ambas partes puede derivar en accidentes costosos y responsabilidad compartida.
Fuente: noticias.juridicas.com




