Bajo eslóganes llamativos como «Consigue dinero por tu coche y sigue conduciéndolo», muchas empresas financieras esconden un negocio peligroso. Un juzgado de A Coruña ha dictado una sentencia ejemplar al anular por completo un contrato de este tipo, determinando que se trataba de un préstamo abusivo encubierto que buscaba saltarse los límites legales contra la usura.
La trampa: ¿Cómo funciona este engaño?
El mecanismo utilizado por estas empresas sigue un patrón fijo que el juez ha desmontado paso a paso:
- La falsa venta: El cliente, acuciado por la necesidad de liquidez, firma un contrato donde parece que le «vende» su coche a la financiera por un precio muy inferior al de mercado (por ejemplo, 4.000 € por un vehículo que vale 12.000 €).
- El alquiler simulado: La empresa le deja seguir usando el coche a cambio de pagar una «cuota de alquiler» mensual. En realidad, esa cuota no es un alquiler, sino el cobro de unos intereses desorbitados por el dinero prestado.
- La opción de recompra: Si el cliente quiere recuperar la propiedad de su coche, debe devolver el dinero inicial más una penalización económica desmesurada. Si no puede pagar el «alquiler», la empresa se queda con el vehículo de forma definitiva.
El fallo del juez: «Negocio jurídico simulado» y usura
El magistrado de A Coruña ha aplicado el principio de la realidad contractual (las cosas son lo que son, no el nombre que las partes le pongan) y ha determinado lo siguiente:
- Simulación relativa: No existía una intención real de vender el coche, sino de obtener un préstamo urgente utilizando el vehículo como garantía (un pacto comisorio encubierto, algo prohibido por nuestro Código Civil).
- Intereses usurarios: Al calcular el coste real de la operación (sumando las cuotas de alquiler y el precio de recompra), el tipo de interés anual (TAE) resultaba ser de tres o cuatro dígitos, superando con creces el interés normal del dinero.
- Nulidad radical: El juez ha declarado nulo el contrato en base a la Ley de Usura de 1908.
¿Cuáles son las consecuencias de la nulidad?
Cuando un tribunal declara nulo un contrato por usura, los efectos son muy beneficiosos para el consumidor afectado:
- El cliente solo está obligado a devolver la cantidad exacta que le prestaron inicialmente (el dinero que recibió en su cuenta).
- La financiera debe devolver al cliente todo el dinero que este haya pagado de más en concepto de «cuotas de alquiler» o comisiones.
- El coche vuelve a ser, a todos los efectos legales y en el Registro de Bienes Muebles, propiedad del demandante, eliminando cualquier carga.
Esta sentencia es una excelente noticia para miles de usuarios atrapados en este tipo de contratos. Los tribunales están demostrando que no van a tolerar que se disfracen operaciones de crédito bajo contratos de alquiler o compraventa para eludir la ley.
Si ha firmado un contrato de «empeño de coche» o «dinero por su coche» y se encuentra ahogado por unas cuotas abusivas, no de la batalla por perdida. Es posible demandar a la financiera, recuperar la plena propiedad de su vehículo y obligarles a devolverle los intereses cobrados indebidamente.
Fuente: Noticias Jurídicas




