La compra de vehículos mediante financiación suele esconder un coste real del crédito superior al anunciado. Aunque en el contrato se indique un tipo de interés aparentemente razonable —habitualmente entre el 5 % y el 10 %—, el precio final puede incrementarse de forma notable por la inclusión de seguros de prima única, comisiones de apertura y otros gastos accesorios.
La diferencia entre TIN y TAE
El TIN refleja únicamente el interés nominal del préstamo, mientras que la TAE incorpora todos los gastos y comisiones vinculados a la financiación. La falta de claridad en la explicación de estos conceptos provoca que muchos consumidores desconozcan la cantidad total que acabarán pagando.
Jurisprudencia reciente
La letrada Sara Bernardo ha destacado esta práctica a raíz de la Sentencia del Juzgado de Primera Instancia nº 12 de Gijón, de 12 de enero de 2026, alineada con la doctrina de la Audiencia Provincial de Asturias (Sección 7ª, 5 de julio de 2022) sobre tarjetas revolving.
En el caso analizado:
- El contrato fijaba un interés del 9,16 %.
- El coste real del crédito ascendía a una TAE del 16,88 %.
- El vehículo costaba 19.400 €, pero el cliente pagó 27.308,33 €.
- La financiera fue condenada a devolver 7.908,33 € por lo cobrado en exceso.
Obligaciones de transparencia
Los tribunales recuerdan que las entidades financieras deben:
- Evaluar la solvencia del consumidor.
- Facilitar un ejemplo representativo del crédito.
- Presentar un cuadro de amortización claro.
- Explicar las cuotas conforme a los criterios del Banco de España.
- No exigir al consumidor conocimientos técnicos sobre conceptos financieros como TIN o TAE.
La jurisprudencia refuerza la idea de que no es válida una financiación aparentemente barata si el coste real queda oculto. La falta de transparencia puede dar lugar a la devolución de las cantidades cobradas en exceso, protegiendo así al consumidor frente a prácticas abusivas en la financiación de vehículos.
Fuente: economistjurist.es




