El Tribunal Supremo ha dictado una nueva resolución que refuerza la protección de los ciudadanos frente a la inclusión abusiva en registros de solvencia patrimonial, conocidos popularmente como «ficheros de morosidad». La sentencia reitera que la inscripción de una persona en estos ficheros no puede utilizarse como una herramienta de presión para el cobro de deudas que están siendo discutidas o que no cumplen los requisitos legales de certeza y exigibilidad.
Requisitos para la inclusión en registros de morosos
Para que la comunicación de datos de un cliente a un fichero de morosidad sea legítima y no vulnere el derecho fundamental al honor, deben concurrir una serie de requisitos estrictos:
- Existencia de una deuda cierta, vencida y exigible: No se puede inscribir a nadie por una deuda cuya cuantía o existencia esté siendo discutida judicial o administrativamente.
- Requerimiento previo de pago: Es obligatorio que la entidad acreedora haya solicitado el pago al deudor de forma fehaciente, advirtiéndole de la posibilidad de ser incluido en dichos ficheros en caso de persistir el impago.
- Inexistencia de controversia: Si el cliente ha manifestado su disconformidad con la factura o el servicio, la inclusión en el fichero se considera una medida desproporcionada que busca forzar un pago que no ha sido acreditado plenamente.
La indemnización por daño moral
La jurisprudencia del Tribunal Supremo es clara: la inclusión indebida en un registro de morosos constituye una intromisión ilegítima en el derecho al honor. Esta vulneración genera de forma automática el derecho del afectado a percibir una indemnización por daños morales.
Para cuantificar esta indemnización, los tribunales valoran factores como el tiempo que los datos han permanecido visibles, el número de consultas realizadas por terceras empresas (bancos, operadoras de telefonía, etc.) y la angustia o el descrédito social y profesional que la situación haya podido causar al afectado.
Una advertencia a las grandes compañías
Esta resolución supone un freno a las prácticas de muchas empresas de suministros y servicios que, ante pequeñas discrepancias en las facturas, recurren a la amenaza de los ficheros de morosidad. La justicia recuerda que estos registros tienen como fin informar sobre la insolvencia del deudor, no actuar como un método de coacción para el cobro de deudas dudosas.
Si usted ha sido incluido en un fichero de morosidad por una deuda que no reconoce o con la que no está de acuerdo, tiene derecho a solicitar la cancelación inmediata de sus datos y a reclamar una compensación económica por los perjuicios causados a su reputación.
Fuente: Diario La Ley




