El Tribunal Supremo, en sentencia de 6 de mayo de 2025, ha resuelto una cuestión relevante en torno al permiso retribuido por hospitalización o enfermedad grave de familiares: dicho permiso se extingue con el alta médica, aunque no hayan transcurrido los cinco días que el convenio colectivo reconoce como duración máxima.
¿Cuándo finaliza el permiso por hospitalización?
El alto tribunal establece una distinción clave entre dos conceptos:
- Alta hospitalaria: supone que el paciente ya no requiere estar ingresado, pero puede continuar necesitando cuidados en el domicilio.
- Alta médica: significa que el paciente ya ha superado su enfermedad y no necesita cuidados sanitarios adicionales.
La clave, según la Sala de lo Social, está en esta segunda: el alta médica marca el fin del hecho causante que justifica el permiso. Por tanto, una vez que el familiar ha recibido el alta médica, ya no se puede seguir disfrutando del permiso, aunque queden días disponibles.
¿Y si el alta médica se produce antes de que se agoten los cinco días?
La sentencia señala que, si bien el permiso puede disfrutarse de forma fraccionada, su disfrute está condicionado a la persistencia del hecho causante: la necesidad de cuidar a un familiar enfermo. En consecuencia, si se produce el alta médica antes de completar los cinco días, el permiso se extingue anticipadamente.
De lo contrario —advierte el tribunal— se correría el riesgo de utilizar el permiso con fines espurios, como tomarse días libres cuando ya no existe ninguna situación de necesidad que lo justifique.
¿Qué permite esta doctrina?
- Disfrutar del permiso durante la hospitalización.
- Continuar disfrutándolo después del alta hospitalaria, siempre que no haya alta médica y el familiar siga necesitando cuidados.
- Finalizar automáticamente el permiso con el alta médica, aunque no se haya agotado el número total de días previstos por convenio.
¿Qué implica esta sentencia?
El Tribunal Supremo estima parcialmente un conflicto colectivo, interpretando el convenio de empresa conforme al Estatuto de los Trabajadores. Así, reconoce el derecho a disfrutar del permiso mientras dure la situación de necesidad (hospitalización o enfermedad grave), pero permite a la empresa extinguirlo antes del quinto día si hay alta médica.
Esta sentencia fija una doctrina clara y coherente con la finalidad del permiso por hospitalización o enfermedad grave: proteger la salud y el cuidado de los familiares, pero no permitir su uso como vacación encubierta. El permiso está justificado solo mientras persista la enfermedad, y su finalización viene determinada por el alta médica, no por el número de días previstos en convenio.




